“Telefonitis”, ¿Sabemos controlarla?

Telefonitis” es el nombre utilizado para la nueva adicción relacionada con el teléfono móvil ¿A cuántos de vosotros os ha dado un vuelco al corazón al no encontrar vuestro teléfono móvil? Nuestro cerebro es capaz de rastrear en milésimas de segundo los últimos lugares en los que hemos estado e incluso mostrarnos fotos, extraídas de nuestra memoria visual, con sus últimas imágenes.

Telefonitis

En ese momento empezamos a sufrir palpitaciones, angustia, sudoración y primeros síntomas de ansiedad.

Algo parecido, pero en menor grado, sucede cuando no tenemos cobertura, estamos sin batería o no tenemos Wi-Fi… No se trata de eliminar el móvil de nuestras vidas, ese ser tan necesario y facilitador de nuestro día a día. La cuestión es, ¿sabemos cómo usarlo? La mayoría de nosotros nos hemos visto envueltos en mentiras y excusas cuando nos han llamado la atención por estar usándolo indebidamente. Hay personas que están tan cómodas con este nuevo medio de comunicación que sólo se sienten a gusto si están enseñándote sus últimos hallazgos, vídeos y aplicaciones. Otras, preguntan las claves del Wi-Fi nada más llegar a una casa, bar o restaurante y los teléfonos forman parte esencial de las decoraciones de las mesas. Desde Biama Psicólogos os damos algunas ideas para saber qué hacer con tu teléfono y disfrutar de los tuyos cuando toca:

  1. Envía tus e-mail, mensajes o llamadas urgentes antes de entrar al lugar de reunión, cena o celebración. Calcula 30 minutos para estas gestiones de modo que tu estado emocional se mantenga estable.
  2. Lo mejor después de este primer paso sería apagar y guardar el teléfono, puedes incluso activar un mensaje de voz diciendo dónde estás. De este modo, podrás disfrutar de forma plena.
  3. Si has olvidado realizar una llamada o te acuerdas de algo importante, aléjate del grupo. Si usas el móvil en el mismo lugar no te darás tanta prisa por resolverlo, intentarás continuar con la conversación mientras lo utilizas y/o estarás molestando a los demás aunque no te lo digan e incluso dando pie a que ellos también lo hagan.
  4. Si acabas de llegar a casa y tienes hijos no deberías estar con el móvil de forma constante. Un truco podría ser dejarlo en la entrada, junto con las llaves, y revisarlo cada hora si fuese necesario. De este modo, no estarás dando mal ejemplo y sí disfrutando de la comunicación familiar al 100%. Es más, tu círculo más cercano pronto se dará cuenta que una vez llegas a casa ya no utilizas el móvil.
  5. Para las personas que vivan solas o que coman y cenen en solitario de modo habitual aconsejamos que lo hagan sin el teléfono móvil. Así evitaremos llamadas, contratiempos, e-mails y situaciones estresantes que pueden llevar a hábitos poco favorecedores.

Si no eres capaz de controlar situaciones similares a las que te hemos presentado y crees que el móvil está controlándote a ti, desde Biama Psicólogos os aconsejamos que consultéis ayuda profesional ¿Te has preguntado cómo sería tu vida con un buen uso del teléfono móvil?

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